Entrevista a María Jaumandreu, directora de Artem College

29.04.2019

Visitamos a María en su escuela, alojada en las instalaciones del colegio Montessori del Paseo de Belmas de Collado Villalba. La escuela tiene dos edificios y María nos espera en el jardín de la entrada. Es una chica joven de 25 años, tranquila y con una actitud amable y sonriente. Acaba de fundar la escuela de Artem College y parece tenerlo todo controlado.

Mientras nos enseña las luminosas instalaciones de la escuela comenzamos la entrevista sin querer.

María, estudiaste trompa en el Centro Integrado de Música Padre Antonio Soler y, a la vez, estudiaste piano por tu cuenta, sabes lo duro que es estudiar dos instrumentos en paralelo, ¿qué les pides a tus alumnos a la hora de rendir en clase?

¡Hola! Pues la realidad es que no considero "duro" el estudiar dos instrumentos a la vez. Creo que es simplemente una cuestión de motivación. Cuando disfrutas tanto haciendo algo, se te pasan las horas sin darte cuenta. Este es mi primer objetivo a la hora de dar clases: la motivación.

Creo que la motivación es esencial en el aprendizaje de una persona, pero más aún en una actividad artística donde se requiere mucha dedicación, muchas horas de estudio y mucha constancia. Es bastante similar al entrenamiento de un deportista. Cuando un alumno está motivado, hace las cosas porque quiere y se siente realizado al hacerlas, y esa es la mejor fuerza que existe para conseguir algo. Está probado que las personas que se sienten motivadas son las que logran las metas que se proponen y tienen muchas más posibilidades de éxito. Todo lo demás, parte de esto. Pero por supuesto hay que saber que las cosas cuestan un trabajo, y en esta sociedad en la que cada vez todo es más "inmediato", a veces parece que se olvida que hay que dedicarle tiempo y esfuerzo a algo si quieres conseguirlo, por ello, nuestra labor es, además de trabajar en esa motivación, inculcar valores como son el trabajo, el esfuerzo o la paciencia.

¿Qué les pido a mis alumnos? En mi terreno, que es la música, les pido que reflexionen sobre por qué les gusta la música y el instrumento que escogen, y después compromiso y responsabilidad durante el tiempo que reciben clases. Para mí es muy importante que sean conscientes y valoren lo que tienen, y también sepan qué esfuerzo les conlleva y decidan si están dispuestos a realizarlo. Sin compromiso no hay trabajo, pero desde luego si no te gusta lo que haces es muy difícil mantener una constancia en ello, por lo que ambas cosas son vitales y van inevitablemente de la mano.

Artem College no es el primer proyecto en el que te embarcas, mientras estudiabas en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid decidiste fundar la primera escuela Inspirations con el trompetista Javier Hermosa, ¿cuántos años tenías entonces y qué te llevó a lanzarte al mundo de la enseñanza?

En realidad "Inspirations" fue el germen de lo que es hoy "Artem College". Para mi sigue siendo lo mismo, solo que ha evolucionado, al igual que todo el equipo de profesores y nuestro proyecto en sí. Yo tenía 18 años y estaba en 2º de Grado Superior cuando la madre de Javierse lanzó a esta aventura. Así nació "Inspirations", una pequeña escuela muy familiar, cuyo objetivo era lanzar una propuesta de enseñanza musical de calidad en la sierra de Madrid, algo que por aquel entonces notábamos que faltaba. Gracias a esto, yo descubrí mi pasión por la enseñanza musical, por transmitir lo que para mí significaba la música. Por supuesto que fue una época de mucho trabajo, pero aun así, no lo cambiaría por nada del mundo, me siento muy afortunada de haber tenido esa oportunidad.

En pocas palabras, ¿qué es lo que te gustaría que supieran alumnos y padres de Artem College? ¿Por qué sois diferentes?

Me gustaría transmitir la importancia que tiene cualquier actividad artística en el desarrollo de una persona. En unos aspectos evolucionamos mucho, pero en otros involucionamos por completo. Con mucha frecuencia me encuentro familias que apuntan a sus hijos a música porque saben que es bueno, pero que luego lo único que valoran son los resultados académicos. En el colegio se estudia literatura o matemáticas no para que el día de mañana sean escritores o matemáticos, sino porque es algo que es necesario en el desarrollo del niño. Lo mismo ocurre con música, la diferencia es que la música conecta con todas las áreas, la matemática, la lingüística, la educación emocional, la educación social, etc. La música es una de las pocas disciplinas capaces de activar todo el cerebro simultáneamente.

Creo que lo que marca la diferencia con otras escuelas es el saber transmitir la pasión que cada uno de los profesores de nuestro equipo siente por su profesión. Esto se contagia, la mayoría de nuestros alumnos y alumnas son felices tocando su instrumento, bailando o actuando. No obstante, si me gustaría hacer llegar el mensaje de que necesitamos olvidarnos un poco de hacer las cosas con el único objetivo de buscar un resultado. El objetivo no puede ser nunca que lleguemos a ser solistas reconocidos mundialmente (que si llega, pues maravilloso), pero yo creo que lo verdaderamente importante es disfrutar de todo el proceso de aprendizaje, al igual que yo como profesora disfruto del proceso de enseñanza, de ver como poco a poco un alumno se supera a sí mismo, de los pequeños detalles de las clases. La música es un camino muy largo como para querer solamente hacerlo para lograr un resultado final. En mi opinión lo bonito es llevarte de ella todos sus beneficios, cualquiera debería probarlo alguna vez en su vida.


Nos paramos en la sala de profesores y vamos hacia la recepción. La escuela es un caserío antiguo de la zona de la Sierra de Madrid, las aulas son muy luminosas y debido al grosor de las paredes de granito las aulas están muy bien insonorizadas.

El profesorado la escuela está graduado en enseñanzas artísticas superiores y profesionales, ¿cuáles son los valores que unen al equipo de Artem College?

Nuestros profesores son especialistas en cada una de sus materias, pero ante todo, tienen una gran vocación por la enseñanza, algo que para nosotros es vital para poder enseñar con calidad. Los valores de nuestro equipo son la pasión por la enseñanza, el seguimiento de nuestros alumnos y alumnas, estar siempre ahí para lo que necesiten, y las ganas por desarrollar nuevos proyectos, crear nuevas formas de enseñar las cosas, saber reinventarse constantemente. La enseñanza va cambiando, y por otro lado cada alumn@ es diferente y por tanto, hay que adecuarse a todos esos cambios para poder llegar a todas las personas.

¿Cómo ves la escuela dentro de cinco años?

Es importante pensar en el futuro, y por eso trabajamos cada día para estar a la vanguardia de las últimas investigaciones en el terreno de la enseñanza y poder dar la mejor calidad a nuestros alumnos. Nuestros objetivos de cara al futuro se basan en todo esto, en seguir aprendiendo, mejorando y poniendo en práctica todas esas mejoras. Somos un equipo joven, con mucha fuerza y entusiasmo y muchas ganas por seguir desarrollando este proyecto, así que espero que sigamos aquí, aportando nuestro granito de arena y pudiendo seguir ofreciendo un espacio de enseñanza artística que llegue cada vez a más personas.


Nos despedimos de María en la recepción muy satisfechos. La escuela tiene una pinta estupenda y los valores artísticos que se enseñan son diferentes y funcionales. Los alumnos de Artem salen contentos de clase sabiendo que los horarios son flexibles y el profesorado se adapta lo máximo posible. Además, el buen ambiente en la recepción hace sentir a los visitantes como en casa. Esperamos volver pronto y ver avances en Artem College.